
El pasado 13 de junio de 2025, Susana Molina —más conocida en redes como Susana Bicho— y su pareja, el veterinario Guillermo Valle, protagonizaron uno de los eventos más esperados del año. La boda de Susana Bicho tuvo lugar en la finca El Gasco, un impresionante palacete histórico rodeado de naturaleza en Torrelodones, Madrid. Tras meses de preparativos discretos, los novios lograron crear una atmósfera mágica, reuniendo a más de 200 personas entre familiares y la élite de los influencers españoles.
Desde la elección del lugar hasta el sorprendente vestido de boda de Susana Bicho, cada elemento fue diseñado para reflejar la personalidad de la pareja: elegancia sin esfuerzo y mucha autenticidad. A continuación, analizamos las claves de este enlace, los looks más comentados y la fiesta que nadie quiso perderse.
Dos momentos clave en la boda de Susana Bicho y Guille
Para disfrutar de cada instante sin el estrés de una agenda apretada, la pareja decidió dividir la celebración en dos actos diferenciados, una tendencia cada vez más habitual en las bodas de creadores de contenido:
- La firma oficial: El jueves 12 de junio formalizaron el matrimonio civil en una ceremonia íntima, acompañados únicamente por su círculo más cercano.
- La gran fiesta: El viernes 13 de junio fue el día grande. Celebraron un evento al aire libre que integró la ceremonia simbólica, el cóctel, la cena y el baile en la misma finca, maximizando el tiempo de diversión con sus invitados.
El vestido de Susana Bicho: tendencia y personalidad
El secreto mejor guardado, el vestido de novia de Susana Bicho, superó todas las expectativas. Fiel a su estilo, Susana huyó de los cortes princesa tradicionales para apostar por un diseño multifuncional de crepé de seda con escote en V y tirantes finos, muy «noventa». Para la ceremonia, elevó el look con una sofisticada capa de organza de seda y encaje chantilly francés, completando el estilismo con un velo de tul clásico y unos modernos zapatos metálicos de punta cuadrada de Uniq Shoes.
En el apartado de joyería, la filosofía fue «menos es más». Destacaron unos pendientes largos de oro con perlas, su anillo de compromiso y una pieza con mucha carga emocional: un colgante con rubí regalado por su suegra, rediseñado a partir de una pulsera de la madre de Susana. Un ramo de flores silvestres con margaritas puso el broche final a un look nupcial que ya es referencia de estilo.
Invitados a la boda de Susana Bicho: cumbre de influencers
La lista de asistentes convirtió el evento en una alfombra roja digital. No faltaron rostros imprescindibles como Anabel Pantoja, gran amiga de la novia, Dulceida, Melyssa Pinto o Nagore Robles. Las redes sociales se llenaron de fotos de la boda de Susana Bicho compartidas por los invitados, quienes destacaron la naturalidad y el buen ambiente que se respiró durante toda la jornada.
Música, emoción y el fotomatón de Esfering
La música jugó un papel narrativo crucial. Sonaron temas como «A Thousand Years» de Christina Perri y «Young and Beautiful» de Lana del Rey, provocando las lágrimas del novio de Susana Bicho, Guille, al verla caminar hacia el altar. Pero tras la emoción, llegó la diversión desenfrenada.
Para elevar la experiencia de la fiesta, Esfering Photobooth instaló uno de sus exclusivos fotomatones de diseño. Lejos del típico photocall, se creó un set de estilo estudio donde los invitados podían posar con iluminación profesional entre baile y baile. El resultado fue una colección de imágenes en blanco y negro de alta calidad (estilo Kardashian) que los novios se llevaron recopiladas en un álbum de lujo, el recuerdo tangible perfecto de una noche inolvidable.
En definitiva, la boda de Susana Bicho y Guille Valle fue el equilibrio perfecto entre una estética cuidada y la diversión real. Una celebración sin niños, moderna y con identidad propia que marca la pauta de las bodas de la temporada.





